Brasilia

Siempre me ha gustado la frase de “estuve allí por trabajo”, te da un toque interesante aunque tu trabajo no lo sea. Y eso de que las empresas paguen algo en vez de recortar el sueldo, deberte las nóminas, quitarte beneficios sociales y amargarte un poco la existencia… eso sí que mola. Hace un año veía muy lejos eso de viajar por trabajo, pero finalmente he podido incluir esta nueva frase en mi vocabulario de postureo.

Destino: Brasilia. Avión desde el aeropuerto de Congonhas (cuando vives en São Paulo y te sale un vuelo desde allí parece que el viaje será mejor sólo por ahorrarte el tráfico y el trayecto eterno hasta el aeropuerto de Guarulhos), hotel en la ciudad (de categoría, eh? que es un viaje de trabajo) y la oportunidad de conocer una nueva oficina y a esa gente con la que sólo has hablado por teléfono.

Lo primero que me extrañó de la ciudad fueron las direcciones, ¿cómo que Google Maps no encuentra mi hotel? Luego te das cuenta de que la ciudad está dividida en sectores, trechos, cuadras, asas y otras rarezas que para la gente acostumbrada a que las calles tengan nombres es toda una aventura. Después de un par de días allí, te das cuenta de que en realidad tiene cierta lógica, pero que igual a los arquitectos se les fue un poco de las manos.

Lo segundo que me llamó la atención fue el espacio, las medianas con césped  árboles, poder ver algo más que edificios a todos lados. Si en São Paulo te mueves durante las 24 horas del día entre torres y construcciones varias, en Brasilia ves llanuras, descampados, el lago. Pero es un espacio que no puede utilizar para casi nada, porque la ciudad está pensada para los coches, la gente no camina en Brasilia, no se puede pasear de un punto a otro, primero porque no hay aceras y, segundo, porque las distancias son enormes. Asique eso me dio la oportunidad de conocer al muchos taxistas en el trayecto desde el Setor Hoteis Turismo Norte (SHTN) hasta el Setor de Embaixadas Sul (SES).

La sensación de inseguridad en la nueva oficina se pasó enseguida y traté de que mi desplazamiento valiera la pena, pero no sé las veces que pensé “ya la he liado” avala mucho mi objetivo. Finalmente el viernes conseguí un balance positivo de haber arreglado más cosas de las que se estropearon en mi presencia, por lo que decidí permitirme disfrutar de un fin de semana de turisteo.

Imagen        Gracias a mi fantástico guía y anfitrión visité el Museo Nacional [tenía una interesante exposición sobre la historia de las olimpiadas y una colección de fotos de paradas de autobús que me encantó]; la Catedral Metropolitana [yo soy de arquitectura tradicional, pero esas vidrieras y esa luz hay que verlas]; la Praça dos Tres Poderes; el Palacio de Itamaraty; la Torre de TV [es una pena que no se pudiera subir para ver las vistas] y el Mercado [buenos sucos, muebles, souvenirs, joyas, hamacas, cuero, etc. un buen lugar para pasar la mañana del domingo]; Ponte JK y el Pontão do Lago Sul [buen ambiente y un bonito paseo para hacer mientras atardece, si llega a ser el mar en vez de un lago la felicidad sería completa]. Por cierto, es muy interesante el recorrido gratuito por dentro del Congreso y el Senado, ves las dos cámaras y el interior de una de las obras más conocidas de Niemeyer y te explican cómo funciona la maquinaria política de Brasil.

Imagen

Y todo esto aderezado con una fiesta en la Embajada Americana, una cena en uno de los restaurantes con más historia de Brasilia, el Beirute (buenísima los platos árabes), una caipirinha en un bar que se llama Loca como tu Madre en honor a las locuras de Almodóvar, una vuelta a casa con muchas risas después de pasar la madrugada en un club (no voy a opinar de la música), cervezas en el bar de los Simpson y una comida de despedida de domingo abundante al estilo brasileño.

 

Más información de la ciudad:

Medio siglo de la capital de Brasil

Brasilia, una capital utópica construida en pleno desierto

Galería de imágenes de la construcción de Brasilia

Anuncios

Un pensamiento en “Brasilia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s